Reinventarse en tiempos de pandemia

Actualmente estamos viviendo una de las épocas más inciertas que esta generación haya experimentado.

La manifestación de la pandemia de la enfermedad del coronavirus 2019, abreviada COVID-19 (CO por corona, VI por virus y D por disease “enfermedad”) originada por el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2) ha cambiado radical y profundamente el mundo como lo conocíamos.

Hasta hace 3 o 4 meses no dimensionabamos el impacto, no sólo en la salud, que tendría esta enfermedad, sino también en nuestras dinámicas familiares, sociales, laborales, educativas, económicas, entre otras.

No sabemos con seguridad cuando terminará la pandemia, situación que genera miedo, ansiedad, estrés, e inclusive agresión; lo que sí es seguro es que la vida a la que volveremos, será significativamente diferente a la que teníamos antes de la contingencia.

Con casi 4 millones de personas en el mundo infectadas con el virus, los profesionales de la salud están soportando condiciones de trabajo extremas y de alto riesgo (por la escasez de equipos de protección personal (EPP) y ante agresiones de personas que se ponen en peligro a ellos y al personal sanitario), además de estar haciendo grandes sacrificios para ayudar a las personas infectadas dejando a sus familias y siendo testigos de las pérdidas humanas que trae la enfermedad.

Es por ello que, en tiempos de pandemia, podemos y debemos reflexionar sobre nuestras acciones presentes y futuras como nutriólogas, nutriólogos y nutricionistas. De inicio, porque más de la mitad de las personas con complicaciones o incluso fallecimiento por COVID-19 tenían antecedente de enfermedades crónicas no trasmisibles.

La pandemia de COVID-19 ya nos encontró con un alto número de individuos que tienen enfermedades cardiovasculares y renales, diabetes, obesidad, entre otras; pero también nos está encontrando con hogares que viven en inseguridad alimentaria, situaciones que se seguirán agravando con el avance de la enfermedad. Por lo que la intervención del profesional de la nutrición en la promoción y procuración de una alimentación saludable, adecuada para la persona y para el entorno, se vuelve relevante hoy más que nunca y es ahí donde tenemos que seguir levantando la voz para que se ponga atención al estilo de vida, al medio ambiente y a nuestra intervención profesional ante la pandemia.

Después de que esta pandemia disminuya, tendremos que prepararnos para las consecuencias que deje la enfermedad como desempleo, inseguridad alimentaria, fragilidad en ciertos sectores de la población y en los propios profesionales de la salud.
En medio de esta situación, la tecnología y la salud digital se está convirtiendo en una gran herramienta para hacer frente a tal crisis. La inteligencia artificial, nos puede ayudar a prepararnos mejor en medio de la sobreinformación, de manera tal que los profesionales de la salud puedan tomar mejores decisiones. Las redes sociales nos permiten amplificar nuestro nivel de influencia y llegar a más personas que necesitan recibir información saludable, nutritiva y basada en evidencia científica. Los wearables o dispositivos móviles están permitiendo llevar un mejor seguimiento de la salud desde casa. Estas aplicaciones también tienen un impacto en la sostenibilidad, haciendo una forma más amigable con el medio ambiente para operar en un mundo conectado.

Buscar resiliencia en medio de la pandemia, no parece tarea sencilla, sin embargo, contamos con la mayor cantidad de información que se hubiera tenido respecto a una nueva enfermedad, la producción científica sobre el tema ha generado cerca de 60,000 artículos. También poco a poco se va visibilizando la necesidad de una cultura basada en la prevención, una mayor atención al estilo de vida y una mejor comprensión, integración y valoración del trabajo de los nutricionistas y nutriólogos.

Volveremos a nuestras vidas, retomaremos nuestros caminos fuera de casa, esa nueva vida será significativamente diferente. Lograr un mundo diferente pero también mejor, dependerá de nuestras acciones actuales. En medio de esta crisis y de estos cambios, la pandemia también nos ha permitido encontrar, reencontrar, fortalecer y conectar con nuestro propósito y con lo que es realmente importante como nutriólog@s, nutricionistas, profesionales y sobre todo como personas, recordando siempre que somos personas cuidando personas.